La Santa Inquisición
La palabra Inquisición o Santa Inquisición hace relación a varios establecimientos dedicadas a la abolición de la herejía, mayoritariamente en el seno de la Iglesia católica. La herejía en la era medieval europea muchas veces se castigaba con la condena de muerte y de esta se derivan todas las demás.
Fundación
La Inquisición medieval se fundó en 1184 en el sur de Francia
para pelear la herejía de los cátaros o albigenses. En 1249 se implantó además
en el reino de Aragón, siendo la primera Inquisición estatal; y en la Edad
Moderna, con la alianza de Aragón con Castilla, se extendió a esta con el
nombre de Inquisición española (1478-1834), bajo auspicio de la monarquía
hispánica, cuyo ámbito de acción se extendió posteriormente a los territorios
conquistados en lo que se denominaría América: la Inquisición portuguesa
(1536-1821) y la Inquisición romana (1542-1965).
Abolición, decadencia o final de la inquisición
El final de la Inquisición española se produjo en cuatro tiempos. En diciembre de 1808 la Inquisición española fue suprimida por Napoleón Bonaparte mediante los decretos de Chamartín que se aplicaron en la España «afrancesada», mientras que en la España «patriota» la extinción se produjo varios años después, por las Cortes de Cádiz el 28 de febrero de 1813.
En julio de 1814 fue restaurada por el rey Fernando VII
unido con todo el Antiguo Régimen al establecer que «se quitasen de en medio
del tiempo» los acuerdos de las Cortes, pero el 9 de marzo de 1820 fue
nuevamente suprimida por el mismo rey, obligado por la victoria del dictamen de
Riego que restableció la Constitución de 1812
Datos interesantes y más relevantes.
Sus víctimas eran seres humanos, e inclusive animales,
acusados de brujería o de homosexualidad; en 1600 se emitió la orden de no
incoar más procesos 'por sodomía', por blasfemar, por practicar bestialismo,
por herejía (cristianos que niegan algunos de los dogmas instituidos por la
Iglesia católica) y por acusaciones de judaizar en secreto.
El caso de Juana de Arco
Juana de Arco (1412), también conocida como la Doncella de
Orleans,, fue una joven campesina que es considerada una heroína de Francia
por su papel durante la fase final de la Guerra de los Cien Años.
Entre 1266 y 1586 se realizaron, solo en Francia, por lo
menos sesenta juicios hacia animales en los tribunales de la Inquisición - no
obstante este tipo de juicios tuvieron sitio en todo el Occidente
cristiano. Un ejemplo citado por
Pastoreau es el de la cerda que fue declarada culpable por el asesinato del
bebé Jean Le Maux y fue vestida como humana, torturada, mutilada y condenada a
muerte a pesar de que no confesó frente a ningún cura, tras nueve días de
juicio en Falaise, en 1386.
Se considera como tal a las actividades que tienen como
frecuente denominador la práctica de un poder sobrenatural espeluznante,
ejercido por personas que vivían sometidas al demonio. Habitualmente sus
practicantes, supuestos o reales, eran mujeres. Además se le conocía como
hechicería o magia negra. Entre las principales razones para asistir a la ayuda
de las brujas predominan los desórdenes sexuales -tales como obtener filtros
para cautivar a la persona deseada-, producir calamidades y daños hacia
enemigos o rivales, invocar a los muertos y, en general, para solucionar todo
tipo de problemas.
No todas las brujas seguían las mismas prácticas, pero las
siguientes eran las más comunes: la bruja reniega de Jesucristo y los
sacramentos realizando un pacto con el demonio, en cuyo honor realiza ritos
diabólicos en los que hace una burla de la Santa Misa o de los oficios de la
Iglesia, adorando a Satanás, príncipe de las tinieblas, al cual le ofrece su
alma a cambio que le otorgara poderes sobrenaturales. Asimismo, la brujería
está directamente relacionada con el satanismo.
Las brujas resultaban siendo servidoras del demonio, a quien
le debían sus dones excepcionales. Según las creencias populares se les solía
otorgar una especie de poderes, considerándolas capaces de provocar plagas en
las cosechas, tormentas, enfermedades o diversos tipos de daños en los enemigos
de sus clientes incluyendo la muerte.
A partir de la Edad Media la rigurosidad irá en constante
ampliación hasta llegar a su clímax en los siglos XVI y XVII. La brujería era
sancionada indistintamente por las autoridades civiles como por las
eclesiásticas. La caza hacia las supuestas o reales brujas fue una de las
páginas más negras de la historia de la humanidad, que solamente en el siglo
XVII en Inglaterra anglicana acabó con más de 50,000 personas quemadas en la
hoguera mientras que, en Alemania la cifra se estima en 100,000. En este marco
general cabe resaltar un hecho indiscutible: si en España y sus colonias no se
llegaron a quemar brujas fue básicamente gracias al Santo Oficio.
Referencias:
Inquisición. (27 de enero del 2021). En Wikipedia.
shorturl.at/jrGMU
Abolición de la Inquisición española. (27 de enero del
2021). En Wikipedia. shorturl.at/ckJX1
Rodríguez, A. (1813). Alegoría de la abolición de la
Inquisición por las Cortes de Cádiz [fotografía]. Wikipedia. shorturl.at/tJMN3
Berruguete, P. (1495). Auto de Fé [fotografía]. Wikipedia.
shorturl.at/jpA37
S.A. (s. f.) LA INQUISICIÓN Y EL PAPEL EN LA EDAD MEDIA [fotografía]. RolMasters. shorturl.at/ahEIP
Sancho, M. Tribunal de la Inquisición. [fotografía]. Dpto.
Religión. shorturl.at/dCE67



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