Métodos de Tortura de la Inquisición
Referente la Inquisición española reina una leyenda negra derivado del exterior, principalmente del mundo anglosajón, que generó una imagen cruel que no responde a la realidad. A partir de un estudio del Tribunal Inquisitorial de Toledo entre los años 1485 y 1516, la profesora de la Universidad Complutense de Madrid María del Pilar Rábade Obradó afirma que no se recurría de forma demasiado habitual a la tortura. La explicación resultaba bastante simple, ya que si la Inquisición buscaba una confesión, a la mayoría de los condenados les bastaba con entrar en las cámaras de tortura y ver los instrumentos con los que iban a ser atormentados para declarar. Hay que añadir, además, que en esta época justicia y tortura iban de la mano, y todos los tribunales empleaban el tormento para lograr confesiones. Pese a ello, no hay que olvidar la crueldad que empleó el Santo Oficio con muchos de los procesados, y la pesadilla que supuso para los judeoconversos que lograron escapar de sus garras.
El tribunal del Santo Oficio utilizaba diferentes métodos de tortura para obtener las confesiones de los encausados. Cada uno de estos objetos refleja el grado de crueldad que imperaba en la época
La sangrienta doncella de hierro
Este instrumento de tortura,
trata de una especie de ataúd vertical con rostro femenino que debía
aterrorizar nada más verlo. En su interior se alojaban un montón de clavos de
hierro puntiagudos que se clavaban en diferentes partes del cuerpo del
condenado, incrementando su angustia y martirio.
El Aplastacabezas
La forma y el nombre de este instrumento de tortura medieval
lo dicen por si mismo. El condenado apoyaba el mentón en la base y la cabeza
quedaba encajada en el casquete. Los verdugos hacían rodar el tornillo causando
en primer lugar la rotura de dientes y mandíbula. Si el torturador seguía
apretando, el tornillo podía llegar a destrozar el cráneo de la víctima, expulsando
su cerebro por la cavidad ocular.
El potro de tortura
Este instrumento es uno de los instrumentos de tortura más
conocidos. Con el objetivo de que el condenado confesase, se le colocaba boca
arriba en esta tabla en la que era amarrado de pies y manos; después, se
estiraban sus extremidades mediante una polea hasta dislocarlas
La horquilla del hereje
Los herejes utilzaron esta especie de tridente con cuatro
puntas afiladas que se clavaban bajo la barbilla y en el esternón. Este sistema
no permitía moverse, por lo que era casi imposible pronunciar una sola palabra.
Ruedas de despedazar
Empleada para delitos terriblemente graves, fue una de las
torturas más desmedidas y espantosas. El condenado era colocado desnudo en el
suelo y con la misma rueda se le rompían los huesos y articulaciones de las extremidades,
incluídas cadera y hombros. Posteriormente se le amarraba a la rueda, que era
colocada sobre un poste, y se le daba comida y bebida hasta que moría, quedando
su cuerpo a merced de las aves carroñeras.
Cuna de Judas
Este procedimiento estaba pensado para conseguir una
confesión rápida. El condenado era suspendido por la cintura con una abrazadera
de hierro y quedaba colgado justo encima de una puntiaguda pirámide sujetada
por un trípode. Si el condenado se dormía o relajaba, se clavaba la afilada
punta en los genitales. Además, si no confesaba, eran los propios verdugos los
que bajaban al procesado suavemente o con todo el peso del cuerpo
El garrote vil
Utilizado por la Inquisición con los condenados arrepentidos
para que no sufrieran los padecimientos de la hoguera, era visto como una forma
de muerte menos dolorosa. A pesar de ello, muchos de los condenados sufrieron lentas
agonías, muriendo por estrangulamiento y no por la rotura del cuello. Este
artilugio para administrar la pena capital alcanzó en España su máximo
esplendor, sobre todo, a partir del reinado de Fernando VII, que lo
institucionalizó en 1832.
Toro de Falaris
Antiguamente ya eran utilizados por los romanos y rescatado
por el Santo Oficio, imitaba a una olla con forma de bovino. Se introducía al
acusado en su interior y se encendía una fogata debajo, hasta que el condenado
quedaba totalmente calcinado. Los gritos de dolor del prisionero salían por la
boca del animal que se convertían en melodías.
La garrucha
Era una práctica común en Europa que consistía en atar al
condenado por las muñecas, ponerle peso extra en los pies y elevarlo a través
de un sistema de poleas. Cuando estaba en el punto más alto posible se le
dejaba caer pero la cuerda tenía una longitud medida para que no chocase contra
el suelo. El dolor no venía del impacto sino del violento tirón que el preso
sufría al quedar sin cuerda y que normalmente provocaba que se dislocasen los
brazos
La pera vaginal, oral o anal
Trataba de un instrumento metálico con forma de la fruta que
le da nombre, estrecho por un lado y más grueso por el otro, que se introducía
en la cavidad vaginal, oral o anal según el delito del que estuviese acusado el
torturado. Una vez dentro, la pera incluía un tornillo o manivela que hacía que
se abriese al girarlo, provocando un desgarro muy doloroso. Existía una
variante que además desplegaba púas metálicas
Referencias:
Muy historia. (2020). Los instrumentos de tortura de la Inquisición. Muy historia. Consultado el 27 de enero del 2021: shorturl.at/cAJXZ
Muy historia.(2020). La doncella de hierro. [fotografía].
Muy historia. shorturl.at/pwxRS
Muy historia.(2020). El Aplastacabezas. [fotografía]. Muy
historia. shorturl.at/dqGJR
Muy historia. (2020). El potro de tortura. [fotografía]. Muy
historia. shorturl.at/wFIQ0
Muy historia. (2020). La horquilla del hereje. [fotografía].
Muy historia. shorturl.at/jxP18
Muy historia. (2020). Ruedas de despedazar. [fotografía].
Muy historia. shorturl.at/V1389
Muy historia. (2020). Cuna de Judas. [fotografía]. Muy
historia. shorturl.at/kuNT4
Muy historia. (2020). El garrote vil. [fotografía]. Muy
historia. shorturl.at/cjNPT
Muy historia. (2020). Toro de Falaris. [fotografía]. Muy
historia. shorturl.at/nAHR5
Muy historia. (2020). La garrucha. [fotografía]. Muy
historia. shorturl.at/mnpA9
Muy historia. (2020). La pera vaginal, oral o anal.
[fotografía]. Muy historia. shorturl.at/qNPQ4





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